Sostiene Martinej

2010, enero, 19

Tendencias en las patentes

El último número de la revista Science and Public Policy está dedicado íntegramente al sistema europeo de patentes, aunque también se refiere a la problemática en Estados Unidos y a las circunstancias comunes del sistema de patentes en el mundo. La situación actual parece aconsejar u obligar a emprender reformas, cuando no a cuestionar la concepción del sistema. Y en todo caso resulta urgente estudiarlo desde enfoques no sólo jurídicos, sino también políticos y socioconómicos, cosa que hasta recientemente no se ha hecho.

A la luz de los artículos reunidos, especialmente los de Susana Borrás y Brian Kahin, o los de Matthhew J. Elsmore, podríamos resumir, de manera muy simple, las tendencias y situación del sistema de patentes, en lo siguiente:

  • Existe un conflicto entre la territorialidad de las patentes y la globalización de la economía y la innovación; este contrasentido conduce entre otras cosas a la proliferación de las solicitudes de patente en las diferentes oficinas nacionales.
  • El intenso crecimiento y diversificación de la investigación, las nuevas áreas de conocimiento abiertas, provocan el aumento de las solicitudes de patente y crean incertidumbres (económicas, técnicas, morales) sobre el alcance de lo patentable.
  • Por sí mismo, el aumento espectacular de las solicitudes de patente en todas las oficinas lleva a retrasos y dificultades en su gestión, encarece los procedimientos, perjudica la calidad y, como vía de solución, llama a la cooperación entre las distintas oficinas.
  • Europa se enfrenta además a su propia complejidad estructural al poseer un «sistema de sistemas” de patentes (EPO), las oficinas nacionales y un proyecto siempre abierto de patente comunitaria (UE), todo ello en constante perspectiva de reforma.
  • Los Estados Unidos afrontan, en cambio, problemas específicos de calidad y permisividad en sus patentes y de conflictos entre los diferentes actores públicos y privados implicados en el sistema.
  • La creciente especialización de la innovación introduce cada vez más diferencias en la utilidad o aplicación de las patentes en cada sector, y cuestiona la viabilidad de un régimen unitario de patentes para la industria sanitaria, la biotecnología, las TIC, etc.
  • El sistema de patentes padece una cierta insularidad, ha llegado a ser un instrumento demasiado legalista, una cuestión de títulos de propiedad, orientada a los procesos y aislada de las políticas socioeconómicas y los problemas de la innovación.
  • El desarrollo del derecho de propiedad industrial propende, por mecanismos internos, a que las patentes sean más bien intrumentos de influencia y dominio de los intermediarios y de las grandes empresas tenedoras de carteras de patentes.
  • No pocas veces es cuestionado que las patentes sirvan para promover la innovación y el bienestar socioeconómico, frente al dominio público o los sistemas abiertos; entre otras razones por su frecuente utilización táctica o abusiva.
  • Las disfunciones acumuladas y las dificultades para promover reformas sustanciales en procesos tan burocráticos hacen que se hable incluso de un agotamiento o al menos de un «calentamiento global de las patentes” (EPO).

Las patentes, derechos exclusivos sobre la aplicación práctica de piezas de información, están sometidas casi a los mismos avatares y tensiones que los derechos de autoría o que la transmisión de información mediante la educación: los que se derivan de la creciente fluidez de las dinámicas informacionales en el medio TIC. La veloz y masiva replicación y comunicación de la información dificulta mantener regulaciones o métodos más sólidos y estructurados, propios de otra época. ¿El Derecho también es, como la Educación, cosa de otra época? ¿A qué velocidad puede cambiar el Derecho (o la Educación)?

Esta entrada fue publicada el a las Lunes 23 de Noviembre de 2009 y está archivada bajo las categorías Derecho, Innovación, Patentes, Propiedad. en el Observatorio

Tendencias en las patentes

El último número de la revista Science and Public Policy está dedicado íntegramente al sistema europeo de patentes, aunque también se refiere a la problemática en Estados Unidos y a las circunstancias comunes del sistema de patentes en el mundo. La situación actual parece aconsejar u obligar a emprender reformas, cuando no a cuestionar la concepción del sistema. Y en todo caso resulta urgente estudiarlo desde enfoques no sólo jurídicos, sino también políticos y socioconómicos, cosa que hasta recientemente no se ha hecho.

A la luz de los artículos reunidos, especialmente los de Susana Borrás y Brian Kahin, o los de Matthhew J. Elsmore, podríamos resumir, de manera muy simple, las tendencias y situación del sistema de patentes, en lo siguiente:

  • Existe un conflicto entre la territorialidad de las patentes y la globalización de la economía y la innovación; este contrasentido conduce entre otras cosas a la proliferación de las solicitudes de patente en las diferentes oficinas nacionales.
  • El intenso crecimiento y diversificación de la investigación, las nuevas áreas de conocimiento abiertas, provocan el aumento de las solicitudes de patente y crean incertidumbres (económicas, técnicas, morales) sobre el alcance de lo patentable.
  • Por sí mismo, el aumento espectacular de las solicitudes de patente en todas las oficinas lleva a retrasos y dificultades en su gestión, encarece los procedimientos, perjudica la calidad y, como vía de solución, llama a la cooperación entre las distintas oficinas.
  • Europa se enfrenta además a su propia complejidad estructural al poseer un «sistema de sistemas” de patentes (EPO), las oficinas nacionales y un proyecto siempre abierto de patente comunitaria (UE), todo ello en constante perspectiva de reforma.
  • Los Estados Unidos afrontan, en cambio, problemas específicos de calidad y permisividad en sus patentes y de conflictos entre los diferentes actores públicos y privados implicados en el sistema.
  • La creciente especialización de la innovación introduce cada vez más diferencias en la utilidad o aplicación de las patentes en cada sector, y cuestiona la viabilidad de un régimen unitario de patentes para la industria sanitaria, la biotecnología, las TIC, etc.
  • El sistema de patentes padece una cierta insularidad, ha llegado a ser un instrumento demasiado legalista, una cuestión de títulos de propiedad, orientada a los procesos y aislada de las políticas socioeconómicas y los problemas de la innovación.
  • El desarrollo del derecho de propiedad industrial propende, por mecanismos internos, a que las patentes sean más bien intrumentos de influencia y dominio de los intermediarios y de las grandes empresas tenedoras de carteras de patentes.
  • No pocas veces es cuestionado que las patentes sirvan para promover la innovación y el bienestar socioeconómico, frente al dominio público o los sistemas abiertos; entre otras razones por su frecuente utilización táctica o abusiva.
  • Las disfunciones acumuladas y las dificultades para promover reformas sustanciales en procesos tan burocráticos hacen que se hable incluso de un agotamiento o al menos de un «calentamiento global de las patentes” (EPO).

Las patentes, derechos exclusivos sobre la aplicación práctica de piezas de información, están sometidas casi a los mismos avatares y tensiones que los derechos de autoría o que la transmisión de información mediante la educación: los que se derivan de la creciente fluidez de las dinámicas informacionales en el medio TIC. La veloz y masiva replicación y comunicación de la información dificulta mantener regulaciones o métodos más sólidos y estructurados, propios de otra época. ¿El Derecho también es, como la Educación, cosa de otra época? ¿A qué velocidad puede cambiar el Derecho (o la Educación)?

Esta entrada fue publicada el a las Lunes 23 de Noviembre de 2009 y está archivada bajo las categorías Derecho, Innovación, Patentes, Propiedad. en El Observatorio de Martinej sobre ciencia, tecnología, información, documentación, conocimiento, etc.P

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